¿Dónde está el amor?

Por Michael Ramsden*

¿Qué es el “amor verdadero”? Mucha gente hoy diría que es una emoción incondicional y en la que no hay juicio o crítica alguna. Es un amor profundo que perdura a pesar de las fallas de la persona. Pero si ese es el caso, ¿qué hacemos con el amor de Dios? Por un lado, se nos dice que nuestro Creador, tiene un amor inagotable y constante por nosotros, pero por el otro, se nos dice que Él finalmente nos juzgará a todos. ¿Cómo podemos aceptar un mensaje de amor que es exclusivo?
Recuerdo haber hablado en un evento en el que se animó a los miembros de la audiencia a escribir todas las preguntas difíciles sobre el cristianismo en las que pudieran pensar. Al final del evento, una mujer budista se me acercó para decirme que algo en la charla la había incomodado. Ella explicó que, aunque no lo había dicho expresamente, mi mensaje parecía implicar que solo había un camino hacia Dios, a través de Jesucristo. Continuó diciendo que nunca podría aceptar un mensaje tan intolerante que afirmara que otras personas estaban equivocadas. En respuesta a esto, le pregunté si Buda había dicho que el hinduismo estaba equivocado, cuando rechazó el sistema de castas y afirmó que los Vedas (textos sagrados de la India) estaban equivocados. Cuando ella reconoció que este era el caso, le pregunté por qué estaba dispuesta a aceptar la enseñanza de Buda, cuando dijo que millones de personas estaban equivocadas, pero no la de Jesús, cuando también afirmó que otros no estaban siguiendo el verdadero camino. ¡Ella inmediatamente vio la inconsistencia y admitió que no le gustaba a dónde iba la conversación!

A la mañana siguiente, ella asistió a una iglesia en la que yo estaba predicando sobre el tema del perdón. Al final, se sentó en silencio durante unos minutos y luego estalló en lágrimas. Por primera vez en su vida, se dio cuenta de que nunca había conocido a Cristo ni la profundidad de su amor. A pesar de asistir a la iglesia casi todos los días de su vida escolar, había terminado rechazando algo que no era el verdadero cristianismo.

Verdad y Gracia

Sin embargo, si aceptamos la verdad general del mensaje del evangelio, ¿no existe el peligro de que esto socave todo el concepto de amarnos unos a otros? En el último ensayo antes de su muerte, el profesor Isaiah Berlin, un erudito influyente, argumentó que el monismo -la creencia de que hay una sola verdad en la que deben adaptarse todas las demás verdades- era el enemigo de la libertad, porque socavaba el pluralismo. Argumentó que la consecuencia de esta creencia (que es algo diferente de, pero similar a, lo que Karl Popper llamó esencialismo, para él la raíz de todo mal) es que aquellos que saben esa verdad, deben mandar a aquellos que no…El causar dolor, matar, torturar, es condenable; pero si estas cosas no se hacen para mi beneficio personal sino para un ismo: socialismo, nacionalismo, fascismo, comunismo, creencia religiosa o progreso fanático, o el cumplimiento de las leyes de la historia, entonces están en orden. [1]
Él argumentaba que el monismo estaba a un paso del despotismo. Cuando una persona cree que sabe que tiene la verdad, entonces está a solo un paso de ser un dictador. Recuerdo haber leído ese ensayo por primera vez, llegar al final, y escribir solo una oración al final de la página: ¿Qué hay de una verdad llena de gracia?

Cuando dices que alguien es agraciado(a) o elegante, estás diciendo que hay algo hermoso en su movimiento físico. De manera similar, cuando describes a alguien como que tiene gracia, estás comunicando que hay algo hermoso en su movimiento interior. Juan, el discípulo, no solo describió a Jesús como alguien que estaba “lleno de gracia y de verdad” (Juan 1:14), sino que también habló sobre el evangelio en términos similares: “Ciertamente de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia. La ley fue dada por medio de Moisés, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.” (Juan 1: 16-17).

Desafortunadamente, muchas personas asumen erróneamente que los juicios morales deben significar la ausencia de gracia y amor. De hecho, una de las quejas más comunes acerca de Dios, y de la fe cristiana en particular, es que es crítica. “¿Cómo puede un Dios amoroso juzgarnos?” Ese es el continuo estribillo.

¿Alguna vez has leído la novela Orgullo y Prejuicio de Jane Austen? Cuenta una historia de amor entre una mujer joven, Elizabeth y un tal Sr. Darcy. En un momento dado, el Sr. Darcy viene a informar a la bella Elizabeth que ha capturado su corazón, ahora lleno de sentimientos hacia ella. Comienza bien cuando le dice: “Mis sentimientos no serán mas reprimidos. Debes permitirme que te diga lo mucho que te admiro y te amo “. [2] Sin embargo, él termina terriblemente mal cuando le informa que la ama, aunque va contra su voluntad, contra su razón, contra su carácter, y ¡contra su crianza!

Sintiéndose sorprendido cuando su declaración de amor es rechazada, el Sr. Darcy le pregunta a Elizabeth cómo puede rechazarlo tan fácil y libremente. Ella responde diciendo: “Se equivoca, señor Darcy, si cree que el modo de su declaración me afectó de alguna otra manera, y no me ahorró la preocupación que podría haber sentido al rechazarle si se hubiera comportado de una manera más caballerosa”. [3]
Ella también da la razón por la que encuentra ofensiva su declaración: “También podría preguntar…por qué, con un deseo tan evidente de ofenderme e insultarme, elegiste decirme que te gustaba contra tu voluntad, contra tu razón e incluso contra tu carácter “. [4] En otras palabras, Elizabeth se queja de que el Sr. Darcy le dijo que la amaba contra todo mejor juicio. Es irónico, ¿no es así?
La mayoría de nosotros buscamos la intimidad y nos pasamos la vida tratando de proyectar una imagen de alguien que no somos para que la gente nos quiera y nos ame. Sin embargo, es imposible encontrar el amor y la intimidad de esa manera. Cuando alguien te ama, realmente te ama, no es porque no sabe quién eres. No, es porque la persona sabe exactamente quién eres y cómo eres, y aún te ama. La verdad y la gracia son vitales para que el amor sea significativo.

Amor Verdadero

Vemos un concepto similar en la canción “¿Dónde está el amor?” de Black Eyed Peas, que fue un éxito número uno en todo el mundo en 2003. La letra plantea muchos problemas pertinentes sobre el amor en un mundo roto, pero una observación de la banda en esta canción es particularmente llamativa: Declaran que, si nunca has conocido la verdad, tampoco has conocido el amor.

No podrían estar más en lo cierto. Las palabras “Te amo” significan algo cuando la persona que las pronuncia sabe exactamente cómo eres y aún te quiere. El amor no existe en ausencia de juicio; el verdadero amor existe cuando alguien ha emitido el juicio moral correcto sobre quién eres y no se hace ilusiones en cuanto a cómo eres, pero aún te ama.

Así es como Dios nos ama. Además, Él nos ama a un nivel más profundo, porque nos ama incondicionalmente. Sin embargo, eso no significa que Dios nos ama en ausencia de juicio. Más bien, Él sabe exactamente cómo somos nosotros. Él ve quiénes somos. Él nos ama en verdad. Esta es la razón por la que la Biblia dice que, mientras todavía éramos enemigos de Dios, Él manifestó su amor por nosotros al darnos a su único Hijo (Romanos 5: 8). 1 Juan 4: 9–10 dice: “En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros: en que Dios envió al mundo a su Hijo unigénito, para que vivamos por él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados”. Dios no nos amó porque éramos encantadores; más bien, en el amor se dio a sí mismo y ahora nos ha hecho encantadores por lo que hemos recibido.

La canción de Black Eyed Peas es una denuncia larga y una queja moral contra la sociedad en que vivimos. Sin embargo, lamentablemente, nunca avanza más allá de su queja y, por lo tanto, nunca encuentra la respuesta a la pregunta que hace. Curiosamente, en 2016, la banda se reunió para cantar la canción nuevamente después de muchas solicitudes por los trágicos eventos terroristas en París y Turquía. Como dice una publicación de Facebook sobriamente: “13 años después, The Black Eyed Peas y el resto del mundo todavía se preguntan, ‘¿Dónde está el amor?'” [5] Y, de hecho, el propio feed de Twitter de la banda sugirió: “La pregunta sigue siendo: ¿DÓNDE ESTÁ EL AMOR [?]” [6]

A pesar de lo que la cultura popular pueda pensar, el amor verdadero y la compasión no se pueden encontrar en la ausencia de juicio. La palabra compasión viene del latín eclesiástico; es decir, el latín que fue inspirado por la fe cristiana y utilizado para ayudar a gobernar y guiar el comportamiento de la iglesia. Esa palabra significa hacer un juicio moral sobre una situación y hacerlo con empatía y una pasión que lleva a una acción. Entonces, cuando ves pobreza y dices: “Eso está mal. La gente no debe vivir de esta manera”, ha pasado un juicio moral sobre la situación. Sin embargo, para que esta respuesta sea compasiva, debe hacerse con una respuesta emocional apropiada y una convicción de hacer algo al respecto.
Cuando ves injusticia y la llamas así, haces un juicio moral. Dices: “Eso está mal. No debería ser así”. Pero si eres compasivo, decidirás hacer algo al respecto. La compasión y el amor no pueden existir aparte del juicio moral.

De manera similar, Dios anhela hacer brillar su luz de juicio moral en nuestros corazones, no para exponernos y avergonzarnos, sino para transformarnos a su semejanza porque Él es un Dios de gracia y es compasivo. El amor de Dios por nosotros no existe sin juicio porque sin él, la verdadera intimidad y el amor con Él serían imposibles. El amor de Dios por nosotros tampoco puede conocerse sin transformación porque no estamos en condiciones de disfrutarlo y tener comunión con él. En la cruz, Cristo se convirtió en maldición por nosotros, y tomó el castigo de Dios en nuestro nombre para que podamos ser redimidos de la maldición en la que estábamos y así, a través de Cristo, reconciliarnos con Dios al ser transformados por Él.

El evangelio tiene que ver con el Dios que ve la situación en la que nos encontramos y la juzga. Él ve el dolor. Él juzga nuestro pecado y nuestra vergüenza, y sin embargo, nos ama y se compadece de nosotros por haber venido a este mundo para ser quebrantado por nosotros, para que podamos conocer Su integridad. En Él, encontramos la verdadera libertad, el amor y la gracia, y la capacidad de amar a los demás como Él nos ha amado.


*Michael Ramsden es Director Internacional de RZIM y vive en el Reino Unido.

Traductora Voluntaria: Angela Martinez Seminario

[1] Isaiah Berlin, “Mi filosofía”, La historia de las ideas (Oxford, Inglaterra: Oxford University Press, 2005).
Disponible en línea en http://www.cs.utexas.edu/users/vl/notes/berlin.html.
[2] Jane Austen, Orgullo y prejuicio (London: Peerage Books, 1991), 113.
[3] Ibid., 114.
[4] 113.
[5] Consulte http://www.mtv.com/news/2927221/black-eyed-peas-reunite-for-a-star-studded-remake-of-where-is-the-love/.
[6] Ibid.

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